Dulce Nombre de Jesús

Obras y Acciones

Durante los siglos XVI y XVII en el norte de la Nueva España se llevó a cabo una enorme cantidad de conversiones al cristianismo, con motivo de buscar la pacificación y reducción de los indios originarios. Cabe mencionar que los naturales vivían de manera dispersada en el territorio, por lo cual se llevaron a cabo congregaciones donde se buscaba conjuntar a la mayor cantidad de personas para que pudieran vivir en armonía y comunión cristiana. Para ello se tuvo a grandes personajes que se lanzaron a la aventura de recorrer las tierras y poder llevar la palabra de Dios a los que antes no la conocían, tal es el caso de Fray Juan Bautista de Mollinedo y su compañero Fray Juan de Cárdenas, ambos pertenecientes a la Orden de San Francisco.

 

 

Desde el siglo XIII el papa Gregorio X encomendó a las órdenes franciscana y dominica fomentar la devoción al Dulce Nombre de Jesús. La Tradición cristiana señala que cuando se invocaba el Nombre de Jesús, se recibía la ayuda requerida, se consolaban las aflicciones y se lograba la protección contra el mal. Sus más devotos seguidores fueron san Bernardino de Siena y san Juan Capistrano, que acostumbraban a llevar consigo la imagen del monograma IHS cuando fundaban misiones. Fue tal la devoción de san Bernardino, que difundió la costumbre de añadir el Nombre de Jesús a algunas plegarias, por lo que desde entonces se popularizó la mencionada tradición entre los cristianos.

 

A pesar que la Villa de Españoles fundada en 1694 llevaba por nombre la de Santa Elena, en 1731 se comenzó a llamar como Villa del Dulce Nombre de Jesús, debido al  culto patronal que se mantiene hasta la actualidad. Cuando se concreta la Independencia de México en 1821, se recibe la orden de cambiar de nombre al municipio, para ser ahora conocido como Ciudad Fernández, sin embargo el patronato religioso ha perdurado. Sin embargo la erección de la Parroquia del Santísimo Nombre de Jesús el día 1° de Mayo de 1904. Mediante un decreto, se hace mención de que para favorecer la administración de los sacramentos es necesario y conveniente segregar de Rioverde a la parroquia de Ciudad Fernández. También se menciona que dicha erección servirá para delimitar “todo el territorio que media entre dicha parroquia de Rioverde y la de Atotonilco, y Mojarras de Arriba.” Ya con dicho decreto firmado el día 1° de mayo de 1904, en San José de Gallinas perteneciente a la nueva parroquia de ciudad Fernández por parte de Don Ignacio Montes de Oca y Obregón Obispo de San Luis Potosí, se da la creación de la Parroquia del Santísimo Nombre de Jesús.