¿Tercera edad al volante?

H. Ayuntamiento

Como ya lo sabemos, conforme pasa el tiempo, muchas de nuestras capacidades físicas y psicológicas se modifican. Hasta el punto de que ciertas tareas nos resultan más complicadas y a veces, imposibles de realizar. CONDUCIR UN VEHÍCULO… es una de ellas.

Algunas enfermedades requieren que se tomen medicinas que disminuyen la percepción y la capacidad de reacción. Los factores vinculados con el envejecimiento que con mayor frecuencia afectan la capacidad de manejar son;
1.- Disminución o pérdida de la capacidad VISUAL.
2.- Disminución o pérdida de la capacidad AUDITIVA.
3.- Cambios en la condición y fuerza FÍSICA.
4.- Tiempo de reacción más LENTO.

LOS PROBLEMAS DE VISIÓN QUE MÁS AFECTAN LA CAPACIDAD DE MANEJO SON:

Sensibilidad al brillo: Luz, sol y faros, que pueden impedirte la visión.
Problemas de enfoque: Dificultad para percibir distancias y velocidades.
Miopía: Dificultad para distinguir el camino, las señales y el tránsito.
Hipermetropía: Incrementa la fatiga y dificulta la concentración.
Disminución de la percepción de profundidad: Dificulta el estacionamiento y el giro a la
izquierda.
Falla de la visión periférica: Afecta para decidir el derecho de paso.
Cataratas: Nubla la visión y causa problemas en decidir si se tiene derecho de paso.
Glaucoma: Causa problemas en decidir si se tiene derecho de paso.

La pérdida de visión, oído y la fuerza física es gradual y puede pasar casi inadvertida hasta el momento de tener que reaccionar ante una urgencia. El deterioro de la capacidad sensorial asociada al envejecimiento, reduce la posibilidad de reacción inmediata y aumenta la posibilidad de accidentes de tránsito.

«Conducir un vehículo en las actuales condiciones de tránsito es una tarea exigente, que requiere educación vial y responsabilidad. La forma de compensar ése riesgo es ser consciente del peligro y adaptar los hábitos de manejo a las posibilidades físicas.»